Los orígenes de
la República de los Estados Unidos.
Los colonos ingleses de Norteamérica habían comenzado su
revuelta contra el Rey Jorge III de Inglaterra en 1773, con el Motín del Puerto
de Boston. Gran Bretaña era entonces la primera potencia mundial y pensó que
podría acabar fácilmente con ellos: pero se equivocó. En 1774 las Trece
Colonias se organizaron en el Primer Congreso Continental, y comenzaron los
enfrentamientos que dieron paso a la Guerra de la Independencia, que finalizó
en 1781. Francia y España eran potencias enemigas del Imperio Británico y
apoyaron a los colonos británicos rebeldes, al principio de manera discreta,
pero después declarando la guerra abierta contra Inglaterra (Francia en 1778, y España un año más tarde).
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Cuadro del pintor Augusto Ferrer-Dalmau titulado "Por España y por el Rey, Gálvez en América". Tropas españolas luchando contra los ingleses en la Guerra de la Independencia de los EUA.
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Mientras tanto
en África…
El territorio de Marruecos había estado fragmentado y
dominado por diversos Reinos o Sultanatos de mayor o menor extensión y poder.
Los benimerines del Reino de Fez fueron sustituidos en 1472 por los Watasidas,
y en el siglo XVI se hizo preeminente la dinastía Saadí, que se autoproclamaba
descendiente de Mahoma y que se asentó en Marrakech. En 1631 surgió en
la región del Oasis de Tafilátet, al sureste de la cordillera del Atlas, una
nueva dinastía, los Alauitas, también descendientes del Profeta...
El segundo sultán Alauita fue Mulay Ismail, que
gobernó entre 1672 y 1727, quien puede se considerado el creador o padre del
actual Reino de Marruecos. Estableció su capital en Mequinez, donde construyó
una ciudad amurallada y donde organizó un ejército de esclavos negros con los
que se impuso sanguinariamente a todos sus adversarios, aunque algunas tribus
bereberes y árabes beduinas no se sometieron a su poder. Mulay Ismail también
luchó contra los Otomanos de Argel, y consiguió arrebatar a ingleses y a españoles
varias ciudades portuarias, como Tánger (1684) y Larache (1689). También asedió
Ceuta durante muchos años sin conseguir tomarla. Buscando aliados contra
España, Mulay Ismail promovió las buenas relaciones con el Reino de Francia, y
Luis XIV envió ingenieros para construir edificios de estilo europeo, y
fortalezas, como la del gran puerto fortificado de Essaouira (cercano a Marrakech). Este sultán tuvo más de
1.000 hijos, a los que formó como guerreros; pero a su muerte -en 1727- varios
de esos hijos fragmentaron el sultanato y comenzaron a enfrentarse unos contra
otros por el poder.
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La fortaleza de Essaouria, en la costa de Marruecos, fue construida por el ingeniero francés Theodore Cornut durante el reinado de Mohammed III. Fue tomada por Daenerys Targaryen en Juego de Tronos.
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Mohammed III, Sultán de Marruecos en la época de la
independencia de EUA.
Tras años de conflictos, en 1757 se instaló en el trono Mohammed III ben
Abdallah, nieto de Mulay Ismail, que consiguió reunificar el territorio. Restableció
la Corte de Fez, pero más adelante trasladó su capital a Rabat.
Su política exterior fue de desprecio a las demás
naciones, y sus barcos corsarios se dedicaban a atacar a los barcos mercantes
que transitaban por sus costas. Los franceses sufrieron varios ataques, y en 1767
mandaron una expedición de castigo contra esos piratas, llegando a bombardear
Larache: pero la flota francesa fondeada en ese puerto cayó en una emboscada y
fue derrotada por los marroquíes.
Cuando Mohamed III vio que su poder se consolidaba, empezó a acosar a los
portugueses, y les forzó a abandonar sus costas: y así Portugal abandonó en
1769 su última posesión en el norte de África, el puerto de Mazagán.
Animado por ese éxito, Mohammed III exigió al Rey
Carlos III de España que abandonara sus posesiones africanas, especialmente
Ceuta y Melilla, afirmando que estaban en territorios propiedad de Mahoma.
Lógicamente el Rey de España rechazó sus amenazas, contestando que esas
posesiones eran españolas y cristianas desde antes de que Marruecos naciera.
Ceuta fue portuguesa en 1415 y pasó a ser española en 1580. Melilla era un
conjunto de ruinas abandonadas cuando en 1496 fue refundada por España. Además,
esos territorios habían formado parte de la Hispania Romana (con el nombre de
Hispania Tingitana) y de la Hispania Visigoda.
Guerra de Marruecos contra España (1774-1780)
Al ser rechazada su petición, Mohammed III declaró la guerra a España. Eso ocurrió en 1774: pero
previamente el Sultán de Marruecos firmó una alianza con el Rey Jorge III de Inglaterra, comprometiéndose
a que sus corsarios no atacarían a los barcos ingleses a cambio de recibir
ayuda militar. Gran Bretaña estaba enfrentada con España, y le interesaba reforzar
su dominio sobre Gibraltar, por lo que se asoció a Marruecos.
Estalló la Guerra. Los marroquíes y los ingleses
asediaron Melilla entre 1774 y 1775. El Rey Carlos III puso todo su empeño en
la defensa de esa plaza española… Y si la pudo conservar fue gracias a que en ese
momento estalló en Norteamérica la Guerra de la Independencia de las Trece
Colonias, y la armada inglesa tuvo que reducir su ayuda a Marruecos para irse a tratar de sofocar la revuelta de sus colonos…
Marruecos, aliado de Inglaterra, enemigo de los rebeldes
independentistas americanos.
Marruecos mantuvo su alianza con Inglaterra y continuó
su guerra contra España cinco años más, hasta 1780.
Como ya se ha dicho, un
año antes, en 1779, España había declarado la guerra a Inglaterra, en una alianza que
se formó con Francia y con los colonos de las Trece Colonias: y esa alianza fue
definitiva para que los americanos consiguieran su independencia.
Cuando vieron que aquella revuelta era más seria de lo que pensaban, los ingleses fueron ayudando cada vez menos a su
aliado el Sultán de Marruecos, y tuvieron que concentrar toda su fuerza militar en América.
El Sultán Mohammed III se convenció al final de que sin la ayuda de los
ingleses no iba a conseguir vencer a España: y solicitó la paz al Rey Carlos
III.
El 30 de mayo de 1780 se firmó un tratado entre ambos Reinos
en la Corte de Aranjuez (Madrid), por el que se restablecía la paz y el libre comercio
entre ambos reinos, España y Marruecos. España seguía en guerra contra
Inglaterra, y en ese tratado Marruecos fue obligado a romper sus relaciones con el Reino Unido: y el Sultán Mohammed III ordenó entonces salir de Tánger y de
Tetuán a todos los buques ingleses que se abastecían allí, y prohibió a los británicos todo
comercio en sus puertos. Y así consta en el texto de ese Tratado de Aranjuez de
1780.
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Texto del Tratado de Aranjuez de España con Marruecos (1780) donde el Sultán marroquí rompe su alianza con Inglaterra. |
La Guerra de España contra Inglaterra se prolongó
hasta 1783, y Carlos III recuperó la Isla de Menorca; sin embargo, el largo
asedio a Gibraltar (que duró cuatro años, entre 1779 y 1783) no consiguió el objetivo de recuperar el Peñón.
El Rey de Marruecos no pudo ser el primero en reconocer
a los EUA
El 4 de julio de 1776 se declaró la independencia de
los Estados Unidos. Francia España y Holanda fueron los primeros países en
reconocer a la nueva República.
Es imposible -a pesar de que se repite mucho como si
fuera verdad- que en 1777 el Sultán Mohammed III pudiera reconocer la
independencia de las Trece Colonias Americanas, o apoyar a los rebeldes que
luchaban contra los británicos, porque ese año Marruecos era aliado de
Inglaterra en su guerra contra España (y lo fue hasta 1780), y el Rey Jorge III no hubiera
permitido a ningún país aliado que reconociera a los rebeldes americanos, enemigos de los ingleses.
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Con la independencia de las Trece Colonias Inglaterra solo conservó en Norteamérica el territorio de Canadá. España dominaba entonces Loussiana (al oeste del río Missisipi) y la Florida, y mantuvo buenas relaciones con sus vecinos de la recién nacida República de los Estados Unidos.
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El Tratado de no agresión de 1786 entre Marruecos y
Estados Unidos de América.
En 1783 finalizó la Guerra de las Colonias, e
Inglaterra reconoció en el Tratado de París la Independencia de los Estados
Unidos de América.
En 1784 unos piratas corsarios al servicio del Sultán
de Marruecos se apoderaron en el Atlántico de un barco mercante estadounidense,
el Betsey. Los dirigentes americanos Jefferson y Adams, que en esas fechas estaban en Francia
y en Londres como Embajadores (asentando el peso político de su nueva Nación),
pidieron a Thomas Barclay que viajara a Marruecos para negociar un acuerdo con
Estados Unidos. Thomas Barclay era un comerciante de Filadelfia que en 1781 había
sido nombrado primer Cónsul de Estados Unidos en Francia. Barclay viajó desde París,
vía España, hasta Rabat, donde negoció un Tratado de respeto mutuo y de libre
comercio entre ambas naciones.
El Tratado de paz y amistad (como se llamaban todos los tratados) se redactó en Marruecos en junio de 1786 y
se ratificó en Estados Unidos el 18 de julio de 1787. El objetivo principal era
que los corsarios marroquíes dejaran de atacar a los barcos americanos.
Es interesante recordar que ese año Marruecos ya
estaba en paz con España. Y en el punto 14 de ese Tratado de Marruecos con los
EUA se dice: "El Comercio con los Estados Unidos será en pie de igualdad
con el Comercio con España". Y resulta curioso que cuando se regula el
intercambio de prisioneros en caso de guerra, se dice: “se compensará con el
pago de cien dólares mexicanos por cada persona que falte”. Recordemos que
México era entonces parte del Reino de España. Y efectivamente, los primeros
norteamericanos libres usaron monedas españolas.
Si se lee ese Tratado de 1786 entre Estados Unidos y Marruecos se puede comprobar que
no era un tratado de especial amistad entre ambas naciones, sino una aplicación
de las mismas normas relacionales que ya regían entre Marruecos y las otras potencias
europeas -como España-, destinadas a evitar enfrentamientos armados y a
fomentar el comercio.
Después de Mohamed III vuelven los conflictos.
Mohammed III falleció en Rabat el 9 de abril de 1790. Y
a su muerte Marruecos volvió a entrar en un periodo de revueltas internas. El sucesor
oficial del trono fue Al Yazid, hijo de Mohammed III, que como nuevo Sultán
rompió los compromisos de paz que había firmado su padre con España y declaró la guerra a Carlos IV y a todas las potencias extranjeras salvo a Inglaterra, dando cuatro meses a los cónsules y comerciantes para que se fueran. En septiembre de ese mismo año
de 1790 Marruecos, con la ayuda de Inglaterra, puso sitio por tierra y por mar
a Ceuta. El ataque duró un año, pero los españoles pudieron
resistir, y los marroquíes acabaron levantando el cerco y retirándose.
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Ubicación de Ceuta y Melilla en el norte de África. El mapa muestra la Provincia Española del Rif, creada en 1894. Los Rifeños de esa región no reconocían la autoridad del Sultán de Marruecos. |
El 31 de marzo de 1791 el presidente de los Estados
Unidos George Washington le envió una carta al Sultán de Marruecos. El tono del
documento era de desconfianza y preocupación, a la vista de la declaración de guerra de Marruecos que hacía temer un aumento de los ataques corsarios
marroquíes. El objetivo de la carta era pedirle al Sultán que mantuviera las
buenas relaciones y las condiciones del Tratado que habían firmado ambas
naciones en 1786. En esa misma carta de 1791 el presidente de los EUA nombraba Cónsul
de su Nación en Marruecos a Thomas Barclay. Barclay viajó a Europa pero nunca llegó a su destino, debido a la guerra civil que se produjo en Marruecos: y se quedó realizando actividades diplomáticas en Europa, viajando también a Argelia. Murió en Lisboa en enero de 1793.

El Sultán Al Yazid murió en febrero de 1792, y a su
muerte sus cuatro hermanos comenzaron una guerra entre ellos para conseguir
ocupar el trono. La guerra civil duró cinco años, hasta 1797, y cuando terminó ese
conflicto se consolidó en el trono de Marruecos Muley Slimane o Solimán.
El 24 de diciembre de 1794 dos periódicos americanos,
The Philadelphia Gazette y Universal Daily Advertiser informaban que Muley
Solimán, el aspirante al Trono de Marruecos con más probabilidades de conseguirlo, estaba enemistado contra Estados Unidos; y que sus corsarios tenían orden de
capturar barcos estadounidenses... Y esos medios añadían que el presidente Washington
estaba tomando medidas para evitar sus ataques. Efectivamente, una semana más tarde George Washington despachó una segunda carta al Rey de Marruecos,
pidiendo -o exigiendo- respeto al Tratado de Amistad y Comercio que había
firmado su padre en 1786. No se tiene noticia de que el Sultán de Marruecos
respondiera a esas cartas.
Durante todos esos años los nuevos Estados Unidos de
América se centraron en la colonización del Oeste de su territorio, y apenas
navegaron hacia el Mediterráneo ni hacia África: por ese motivo los piratas y
corsarios marroquíes no tuvieron muchas oportunidades de molestarlos.
El siglo XIX: ausencia de relaciones Marruecos - EUA.
Solimán fue Sultán desde 1797 hasta 1822, y durante su
reinado se produjeron sangrientas guerras étnicas y religiosas entre seguidores
de diversas creencias islamistas, y se cerraron las fronteras a los países no
musulmanes.
En 1822 le sucedió Mulay Abderramán, que reinó entre 1822 al 1859, y que
también fomentó la piratería contra todo barco que se moviera por delante de
sus costas… Por ese motivo, varias potencias europeas declararon guerras a
Marruecos. La Guerra Franco Marroquí tuvo lugar en 1844, y la Hispano Marroquí
se libró entre 1859 y 1860, durante el reinado de Isabel II de Borbón, y acabó
con victoria española. Los Británicos y los Austriacos también tuvieron conflictos
bélicos con Marruecos, y bombardearon los puertos de sus corsarios.
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Marruecos 1859-60, la última guerra que España ha ganado. El General Prim, al mando de sus voluntarios catalanes. |
En conclusión, las relaciones de Marruecos con Estados
Unidos en el siglo XVIII (y en el XIX) apenas existieron, o no fueron
especialmente amistosas en absoluto. E incluso fueron conflictivas, por las alianzas que Marruecos mantuvo con Gran Bretaña -la gran enemiga de los independentistas americanos-, y por episodios como el ataque al barco americano Betsey
en 1784.