sábado, 8 de enero de 2022

Dos grandes mentiras sobre las antiguas relaciones entre Marruecos y los Estados Unidos de América.

Repasando la historia de Marruecos y de sus primeras relaciones con los nacientes Estados Unidos de América.

La propaganda marroquí ha conseguido engañar a mucha gente repitiendo esta mentira: “Las buenas relaciones entre el Reino de Marruecos y América se remontan a la Guerra de Independencia (1775-1783) y específicamente a 1777, cuando el sultán Mohammed ben Abdallah fue el primer monarca que reconoció a los Estados Unidos como nación independiente".

También dicen que “un Tratado de Paz entre Marruecos y Estados Unidos demuestra que Marruecos fue el aliado más antiguo de los americanos”.

Ambas frases aparecen en la Wikipedia, y casi todo el mundo piensa que eso es verdad.

La realidad histórica nos dice lo contrario: el Reino de Marruecos en aquellos años era aliado de Gran Bretaña, y por lo tanto se puede decir que Marruecos fue una Nación enemiga de los Estados Unidos. Y Marruecos no fue aliado de los EUA.

La gente no sabe historia, y repetir falsas consignas es muy fácil: y son muchos los que siguen creyendo esa invención, con la que las autoridades de Marruecos buscan y consiguen ayudas de los americanos. Uno de los que han caído en la trampa y cree esas falsedades es el anterior presidente americano Donald Trump. El asunto se podría quedar en unas risas contenidas (por lo ingenuos e ignorantes que son esos “creyentes”), si no fuera porque Marruecos se aprovecha del favor y de la protección de los Estados Unidos para mantener un régimen dictatorial antidemocrático, que -entre otras cosas- mantiene la injusta y sangrienta ocupación del Sahara Occidental, antigua colonia española que sigue a la espera de conseguir su plena independencia.

Tuit de Donal Trump. Debería ser inteligente, pero aquí demuestra
que no lo es. Afirma que  debe reconocerse la soberanía de Marruecos
sobre el Sahara Occidental porque Marruecos reconoció en
1777 la independencia de EUA. Eso es mentira: le han tomado el pelo.
Además, en todo caso no sería un argumento razonable para justificar
la ocupación del Sahara, incumpliendo las exigencias de la ONU.


Los orígenes de la República de los Estados Unidos.

Los colonos ingleses de Norteamérica habían comenzado su revuelta contra el Rey Jorge III de Inglaterra en 1773, con el Motín del Puerto de Boston. Gran Bretaña era entonces la primera potencia mundial y pensó que podría acabar fácilmente con ellos: pero se equivocó. En 1774 las Trece Colonias se organizaron en el Primer Congreso Continental, y comenzaron los enfrentamientos que dieron paso a la Guerra de la Independencia, que finalizó en 1781. Francia y España eran potencias enemigas del Imperio Británico y apoyaron a los colonos británicos rebeldes, al principio de manera discreta, pero después declarando la guerra abierta contra Inglaterra (Francia en 1778, y España un año más tarde).

Cuadro del pintor Augusto Ferrer-Dalmau titulado
"Por España y por el Rey, Gálvez en América".
Tropas españolas luchando contra los ingleses
en la Guerra de la Independencia de los EUA.
  

Mientras tanto en África…

El territorio de Marruecos había estado fragmentado y dominado por diversos Reinos o Sultanatos de mayor o menor extensión y poder. Los benimerines del Reino de Fez fueron sustituidos en 1472 por los Watasidas, y en el siglo XVI se hizo preeminente la dinastía Saadí, que se autoproclamaba descendiente de Mahoma y que se asentó en Marrakech. En 1631 surgió en la región del Oasis de Tafilátet, al sureste de la cordillera del Atlas, una nueva dinastía, los Alauitas, también descendientes del Profeta...

El segundo sultán Alauita fue Mulay Ismail, que gobernó entre 1672 y 1727, quien puede se considerado el creador o padre del actual Reino de Marruecos. Estableció su capital en Mequinez, donde construyó una ciudad amurallada y donde organizó un ejército de esclavos negros con los que se impuso sanguinariamente a todos sus adversarios, aunque algunas tribus bereberes y árabes beduinas no se sometieron a su poder. Mulay Ismail también luchó contra los Otomanos de Argel, y consiguió arrebatar a ingleses y a españoles varias ciudades portuarias, como Tánger (1684) y Larache (1689). También asedió Ceuta durante muchos años sin conseguir tomarla. Buscando aliados contra España, Mulay Ismail promovió las buenas relaciones con el Reino de Francia, y Luis XIV envió ingenieros para construir edificios de estilo europeo, y fortalezas, como la del gran puerto fortificado de Essaouira (cercano a Marrakech). Este sultán tuvo más de 1.000 hijos, a los que formó como guerreros; pero a su muerte -en 1727- varios de esos hijos fragmentaron el sultanato y comenzaron a enfrentarse unos contra otros por el poder.


La fortaleza de Essaouria, en la costa de Marruecos, fue construida por el
ingeniero francés Theodore Cornut durante el reinado de Mohammed III. 
Fue tomada por Daenerys Targaryen en Juego de Tronos.





Mohammed III, Sultán de Marruecos en la época de la independencia de EUA.

Tras años de conflictos, en 1757 se instaló en el trono Mohammed III ben Abdallah, nieto de Mulay Ismail, que consiguió reunificar el territorio. Restableció la Corte de Fez, pero más adelante trasladó su capital a Rabat.

Su política exterior fue de desprecio a las demás naciones, y sus barcos corsarios se dedicaban a atacar a los barcos mercantes que transitaban por sus costas. Los franceses sufrieron varios ataques, y en 1767 mandaron una expedición de castigo contra esos piratas, llegando a bombardear Larache: pero la flota francesa fondeada en ese puerto cayó en una emboscada y fue derrotada por los marroquíes.

        Cuando Mohamed III vio que su poder se consolidaba, empezó a acosar a los portugueses, y les forzó a abandonar sus costas: y así Portugal abandonó en 1769 su última posesión en el norte de África, el puerto de Mazagán.

Animado por ese éxito, Mohammed III exigió al Rey Carlos III de España que abandonara sus posesiones africanas, especialmente Ceuta y Melilla, afirmando que estaban en territorios propiedad de Mahoma. Lógicamente el Rey de España rechazó sus amenazas, contestando que esas posesiones eran españolas y cristianas desde antes de que Marruecos naciera. Ceuta fue portuguesa en 1415 y pasó a ser española en 1580. Melilla era un conjunto de ruinas abandonadas cuando en 1496 fue refundada por España. Además, esos territorios habían formado parte de la Hispania Romana (con el nombre de Hispania Tingitana) y de la Hispania Visigoda.


Guerra de Marruecos contra España (1774-1780)

Al ser rechazada su petición, Mohammed III declaró la guerra a España. Eso ocurrió en 1774: pero previamente el Sultán de Marruecos firmó una alianza con el Rey Jorge III de Inglaterra, comprometiéndose a que sus corsarios no atacarían a los barcos ingleses a cambio de recibir ayuda militar. Gran Bretaña estaba enfrentada con España, y le interesaba reforzar su dominio sobre Gibraltar, por lo que se asoció a Marruecos.

Estalló la Guerra. Los marroquíes y los ingleses asediaron Melilla entre 1774 y 1775. El Rey Carlos III puso todo su empeño en la defensa de esa plaza española… Y si la pudo conservar fue gracias a que en ese momento estalló en Norteamérica la Guerra de la Independencia de las Trece Colonias, y la armada inglesa tuvo que reducir su ayuda a Marruecos para irse a tratar de sofocar la revuelta de sus colonos…


Marruecos, aliado de Inglaterra, enemigo de los rebeldes independentistas americanos.

Marruecos mantuvo su alianza con Inglaterra y continuó su guerra contra España cinco años más, hasta 1780.

Como ya se ha dicho, un año antes, en 1779, España había declarado la guerra a Inglaterra, en una alianza que se formó con Francia y con los colonos de las Trece Colonias: y esa alianza fue definitiva para que los americanos consiguieran su independencia.

Cuando vieron que aquella revuelta era más seria de lo que pensaban, los ingleses fueron ayudando cada vez menos a su aliado el Sultán de Marruecos, y tuvieron que concentrar toda su fuerza militar en América. El Sultán Mohammed III se convenció al final de que sin la ayuda de los ingleses no iba a conseguir vencer a España: y solicitó la paz al Rey Carlos III.

El 30 de mayo de 1780 se firmó un tratado entre ambos Reinos en la Corte de Aranjuez (Madrid), por el que se restablecía la paz y el libre comercio entre ambos reinos, España y Marruecos. España seguía en guerra contra Inglaterra, y en ese tratado Marruecos fue obligado a romper sus relaciones con el Reino Unido: y el Sultán Mohammed III ordenó entonces salir de Tánger y de Tetuán a todos los buques ingleses que se abastecían allí, y prohibió a los británicos todo comercio en sus puertos. Y así consta en el texto de ese Tratado de Aranjuez de 1780.

Texto del Tratado de Aranjuez de España con Marruecos (1780)
donde el Sultán marroquí rompe su alianza con Inglaterra.

La Guerra de España contra Inglaterra se prolongó hasta 1783, y Carlos III recuperó la Isla de Menorca; sin embargo, el largo asedio a Gibraltar (que duró cuatro años, entre 1779 y 1783) no consiguió el objetivo de recuperar el Peñón.

El Rey de Marruecos no pudo ser el primero en reconocer a los EUA

El 4 de julio de 1776 se declaró la independencia de los Estados Unidos. Francia España y Holanda fueron los primeros países en reconocer a la nueva República.

Es imposible -a pesar de que se repite mucho como si fuera verdad- que en 1777 el Sultán Mohammed III pudiera reconocer la independencia de las Trece Colonias Americanas, o apoyar a los rebeldes que luchaban contra los británicos, porque ese año Marruecos era aliado de Inglaterra en su guerra contra España (y lo fue hasta 1780), y el Rey Jorge III no hubiera permitido a ningún país aliado que reconociera a los rebeldes americanos, enemigos de los ingleses.

Con la independencia de las Trece Colonias Inglaterra
solo conservó en Norteamérica el territorio de Canadá.
España dominaba entonces Loussiana (al oeste del río Missisipi)
y la Florida, y mantuvo buenas relaciones con sus vecinos de
la recién nacida República de los Estados Unidos.

El Tratado de no agresión de 1786 entre Marruecos y Estados Unidos de América.

En 1783 finalizó la Guerra de las Colonias, e Inglaterra reconoció en el Tratado de París la Independencia de los Estados Unidos de América.

En 1784 unos piratas corsarios al servicio del Sultán de Marruecos se apoderaron en el Atlántico de un barco mercante estadounidense, el Betsey. Los dirigentes americanos Jefferson y Adams, que en esas fechas estaban en Francia y en Londres como Embajadores (asentando el peso político de su nueva Nación), pidieron a Thomas Barclay que viajara a Marruecos para negociar un acuerdo con Estados Unidos. Thomas Barclay era un comerciante de Filadelfia que en 1781 había sido nombrado primer Cónsul de Estados Unidos en Francia. Barclay viajó desde París, vía España, hasta Rabat, donde negoció un Tratado de respeto mutuo y de libre comercio entre ambas naciones.

El Tratado de paz y amistad (como se llamaban todos los tratados)  se redactó en Marruecos en junio de 1786 y se ratificó en Estados Unidos el 18 de julio de 1787. El objetivo principal era que los corsarios marroquíes dejaran de atacar a los barcos americanos.

 



Es interesante recordar que ese año Marruecos ya estaba en paz con España. Y en el punto 14 de ese Tratado de Marruecos con los EUA se dice: "El Comercio con los Estados Unidos será en pie de igualdad con el Comercio con España". Y resulta curioso que cuando se regula el intercambio de prisioneros en caso de guerra, se dice: “se compensará con el pago de cien dólares mexicanos por cada persona que falte”. Recordemos que México era entonces parte del Reino de España. Y efectivamente, los primeros norteamericanos libres usaron monedas españolas.

Si se lee ese Tratado de 1786 entre Estados Unidos y Marruecos se puede comprobar que no era un tratado de especial amistad entre ambas naciones, sino una aplicación de las mismas normas relacionales que ya regían entre Marruecos y las otras potencias europeas -como España-, destinadas a evitar enfrentamientos armados y a fomentar el comercio.

Después de Mohamed III vuelven los conflictos.

Mohammed III falleció en Rabat el 9 de abril de 1790. Y a su muerte Marruecos volvió a entrar en un periodo de revueltas internas. El sucesor oficial del trono fue Al Yazid, hijo de Mohammed III, que como nuevo Sultán rompió los compromisos de paz que había firmado su padre con España y declaró la guerra a Carlos IV y a todas las potencias extranjeras salvo a Inglaterra, dando cuatro meses a los cónsules y comerciantes para que se fueran. En septiembre de ese mismo año de 1790 Marruecos, con la ayuda de Inglaterra, puso sitio por tierra y por mar a Ceuta. El ataque duró un año, pero los españoles pudieron resistir, y los marroquíes acabaron levantando el cerco y retirándose.

Ubicación de Ceuta y Melilla en el norte de África.
El mapa muestra la Provincia Española del Rif,
creada en 1894. Los Rifeños de esa región
no reconocían la autoridad del Sultán de Marruecos.

El 31 de marzo de 1791 el presidente de los Estados Unidos George Washington le envió una carta al Sultán de Marruecos. El tono del documento era de desconfianza y preocupación, a la vista de la declaración de guerra de Marruecos que hacía temer un aumento de los ataques corsarios marroquíes. El objetivo de la carta era pedirle al Sultán que mantuviera las buenas relaciones y las condiciones del Tratado que habían firmado ambas naciones en 1786. En esa misma carta de 1791 el presidente de los EUA nombraba Cónsul de su Nación en Marruecos a Thomas Barclay. Barclay viajó a Europa pero nunca llegó a su destino, debido a la guerra civil que se produjo en Marruecos: y se quedó realizando actividades diplomáticas en Europa, viajando también a Argelia. Murió en Lisboa en enero de 1793.



El Sultán Al Yazid murió en febrero de 1792, y a su muerte sus cuatro hermanos comenzaron una guerra entre ellos para conseguir ocupar el trono. La guerra civil duró cinco años, hasta 1797, y cuando terminó ese conflicto se consolidó en el trono de Marruecos Muley Slimane o Solimán.

El 24 de diciembre de 1794 dos periódicos americanos, The Philadelphia Gazette y Universal Daily Advertiser informaban que Muley Solimán, el aspirante al Trono de Marruecos con más probabilidades de conseguirlo, estaba enemistado contra Estados Unidos; y que sus corsarios tenían orden de capturar barcos estadounidenses... Y esos medios añadían que el presidente Washington estaba tomando medidas para evitar sus ataques. Efectivamente, una semana más tarde George Washington despachó una segunda carta al Rey de Marruecos, pidiendo -o exigiendo- respeto al Tratado de Amistad y Comercio que había firmado su padre en 1786. No se tiene noticia de que el Sultán de Marruecos respondiera a esas cartas.

Durante todos esos años los nuevos Estados Unidos de América se centraron en la colonización del Oeste de su territorio, y apenas navegaron hacia el Mediterráneo ni hacia África: por ese motivo los piratas y corsarios marroquíes no tuvieron muchas oportunidades de molestarlos.

El siglo XIX: ausencia de relaciones Marruecos - EUA.

Solimán fue Sultán desde 1797 hasta 1822, y durante su reinado se produjeron sangrientas guerras étnicas y religiosas entre seguidores de diversas creencias islamistas, y se cerraron las fronteras a los países no musulmanes.

        En 1822 le sucedió Mulay Abderramán, que reinó entre 1822 al 1859, y que también fomentó la piratería contra todo barco que se moviera por delante de sus costas… Por ese motivo, varias potencias europeas declararon guerras a Marruecos. La Guerra Franco Marroquí tuvo lugar en 1844, y la Hispano Marroquí se libró entre 1859 y 1860, durante el reinado de Isabel II de Borbón, y acabó con victoria española. Los Británicos y los Austriacos también tuvieron conflictos bélicos con Marruecos, y bombardearon los puertos de sus corsarios.

Marruecos 1859-60, la última guerra
que España ha ganado. El General Prim,
al mando de sus voluntarios catalanes.

En conclusión, las relaciones de Marruecos con Estados Unidos en el siglo XVIII (y en el XIX) apenas existieron, o no fueron especialmente amistosas en absoluto. E incluso fueron conflictivas, por las alianzas que Marruecos mantuvo con Gran Bretaña -la gran enemiga de los independentistas americanos-, y por episodios como el ataque al barco americano Betsey en 1784.



        PD. Compruebo que no fue sólo el expresidente Trump el engañado por los marroquíes. Hace unos años, en 2014, el entonces vicepresidente (y ahora presidente) Joe Biden fue a Marruecos, y también afirmó que estaba agradecido a ese País por haber sido el primero en reconocer a los Estados Unidos de América (VER video en You Tube). Espero que algún asesor de la Casa Blanca repase un poco la Historia e informe a las autoridades de su error.

A Joe Biden también le engañaron los marroquíes. 

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